UN OLIVO CUATRO VECES MILENARIO.

Cuatro mil años son muchos años para un hombre, es difícil imaginar seres vivos que superen o alcancen dicha edad, sin embargo en Sa Coma teníamos a uno de esos seres vivos, un olivo, del que se decían los entendidos que tenía más de cuatro mil años de edad.

Tan amplias eran sus ramas que bajo las mismas y a su sombra se resguardaban las mesas del bar de verano para la tropa.

El olivo gozaba de buena salud y supongo que aún vive. El olivo que nos daba sombrajo en el bar sin duda ya estaba allí y sin duda también fue testigo mudo del hecho histórico ocurrido en el año 217 antes de Cristo cuando el Cónsul Cneo Cornelio Escipión, desembarcó en la Isla con una fuerza de 20.000 soldados y no fue capaz de desalojar a los cartagineses que se defendían atrincherados en el castillo.

Cabreados los romanos por el fracaso, se dicen que talaron gran parte de los árboles de la isla, sin embargo, y nuevamente sin duda, debieron de respetar el ya entonces dos veces milenario olivo sito en el lugar en el que con el paso del tiempo pasaría a llamarse Sa Coma.

En la zona de los molinos, mayormente conocida por la mayoría como «Mar Blau Discoteque» hay algunas cuevas donde eran enterrados en sarcófagos tallados en piedra los antiguos habitantes de la Isla.

Recientemente en una exposición arqueológica en Barcelona pude hacer con unas gafas especiales de realidad virtual una visita a dichas cuevas y me vino a la memoria la visita real realizada en su día a las mismas junto con otros compañeros, que tenían el acceso al pozo de entrara, en la que ya dentro de una de las cuevas me llamó la atención lo pequeño de los sarcófagos, en los que sin ser yo un hombre alto, no cabían en ninguno de ellos, en la broma que nos gastamos entre nosotros para ver que pasaba tras quedarnos uno a uno un pequeño rato dentro de alguno de los sarcófago mientras se desconectaba la tenue luz, básicamente un cable con una simple bombilla colgando.

Otro tema a destacar era el agua, el único río que existe en las Baleares está en la Isla y si bien ahora casi no tiene caudal, en fotos antiguas se le ve caudaloso.

En Sa Coma, a diferencia del resto de la Isla, nos sobraba el agua dulce, era de muy buena calidad, la tomábamos directamente del grifo, no era agua medio salada.

La finca de Sa Coma tenía unos pozos antiguos antes de la construcción del acuartelamiento y cuando se construyó éste se hizo con una enorme planta extractora que dada servicio al cuartel y que en verano también daba servicio de agua al sistema turístico de la Isla, motivos por los que en verano el horario de duchas no era tan amplio como en invierno.

El régimen de lluvias en la Isla no da para que haya tanta acumulación de agua dulce en la bolsa subterránea.

Entonces,

¿De dónde venía el agua dulce que tomábamos?.

Según comentó alguien que entendía del tema, el agua venía desde los montes de Granada, si, desde los montes de Granada, el sistema penibético llega hasta alicante y de allí penetra en el mar y vuelve a salir en la Isla, así que decía que conductos naturales subterráneos traen el agua de Granada a la Isla.

Sin ser  geólogo, sin embargo, tal explicación no me parece desacertada.  

Si alguno de vosotros conserva alguna foto del olivo cuatro veces milenario de Sa Coma, el bar de verano, me gustaría que la colgara.

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